
El asegurado es la persona que disfruta de las prestaciones del seguro. No tiene por qué ser la misma persona que el tomador: si tu madre paga tu seguro y figuras en el contrato, ella es la tomadora y tú, el/la asegurado/a.
Según el producto y las condiciones de la póliza, también pueden tener esta consideración, siempre que convivan contigo: tu cónyuge o pareja de hecho (unión legalmente reconocida), los ascendientes de cualquiera de los dos, y los hijos o personas bajo vuestra tutela legal. Si no estás casado/a ni en una unión legalmente reconocida, tendrás que añadir a tu pareja como «asegurado adicional», igual que a cualquier persona que viva contigo y no sea de tu familia inmediata.
Es la empresa que, a cambio de la prima, asume los riesgos y garantiza el pago de la indemnización si ocurre un siniestro cubierto.
Es el documento con el que la aseguradora confirma que existen ciertas coberturas sobre un objeto o una persona. Algo así como el «carnet» del asegurado.
La cobertura es el compromiso de la aseguradora de pagar una indemnización al asegurado o a sus beneficiarios para reparar las consecuencias de un siniestro. Tiene un límite, llamado «capital asegurado», que se fija al contratar.
El continente es el valor de la estructura de tu casa: cimientos, paredes, suelos, techos, puertas y ventanas. Un truco: imagina que le das la vuelta a tu casa y la agitas. El continente es todo lo que no se cae.
Es el valor de todos los bienes que hay dentro de tu casa, incluidos los objetos de valor que decidas asegurar aparte: joyas, instrumentos musicales, obras de arte, cámaras, equipos de cine en casa… Siguiendo el truco anterior, el contenido es todo lo que sí se cae al agitar la casa.
Un corredor de seguros es un intermediario que trabaja con varias aseguradoras sin estar vinculado en exclusiva a ninguna. Vende contratos de seguro a sus clientes a cambio de una comisión. En inglés se le conoce como «broker».
Es la sustracción de bienes mediante intimidación o agresión física a las personas que los custodian. Se diferencia del robo en que, en el robo, la fuerza o violencia se ejerce sobre las cosas, no sobre las personas.
Es la fecha en la que se crea tu póliza, que no tiene por qué coincidir con el día en que empieza a estar activa (puede ser unos días después). Mientras la póliza esté emitida pero no activa, todavía no estás protegido/a.
La franquicia es la parte del siniestro que pagas tú. Por ejemplo: con una franquicia de 150 € y una indemnización de 1.000 € por daños por agua, recibirás 850 €. Los primeros 150 € corren de tu cuenta.
Sin franquicia: no pagas nada de tu bolsillo en caso de siniestro. Con franquicia: pagas la cantidad fijada en tu póliza.
El hurto es la sustracción de bienes asegurados sin ningún tipo de violencia, ni sobre las cosas ni sobre las personas.
Es una cobertura (incluida en la extensión de daños básicos y climáticos) que te ayuda con algunos gastos si tu casa queda inhabitable tras un siniestro: alojamiento, mudanza, lavandería…
Viene de unir insurance (seguro) y technology (tecnología). Una insurtech usa la tecnología para mejorar la experiencia del seguro. Lovys es una insurtech: creamos productos 100% digitales, pensados desde cero para cada mercado.
Es una de las principales obligaciones del asegurado: si ocurre algo, ¡tienes que avisarnos! Si no lo haces dentro del plazo fijado en las condiciones generales de tu póliza, podrías perder el derecho a la indemnización.
Es la persona experta en siniestros que analiza las causas y valora los daños. Es quien irá a tu casa después de que nos notifiques un siniestro.
Es el acuerdo entre las dos partes: tú y nosotros. Recoge las condiciones del seguro y los derechos y obligaciones de cada parte. Las condiciones generales son los textos estándar que la aseguradora aplica a todas las pólizas del mismo tipo. Las condiciones particulares se redactan para ti y prevalecen sobre las generales.
Es una estimación de lo que te costaría la póliza que necesitas. Antes de tener una prima final, pides un presupuesto y ves cuánto pagarías según las coberturas que elijas. Pide tu presupuesto gratis.
La prima es el precio del seguro. Con Lovys, es mensual.
El reaseguro consiste en que una o varias aseguradoras asumen todo o parte de los riesgos de otra compañía para equilibrar el mercado. Dicho de forma sencilla, una reaseguradora es «la aseguradora» de una aseguradora.
Es la obligación de reparar los daños y perjuicios que causas a otra persona. Por ejemplo, si tú o alguien incluido en tu póliza rompe sin querer algo de un tercero, o si alguien se hace daño en tu casa, la cobertura de responsabilidad civil sale a tu rescate. Un básico imprescindible.
En un robo, un tercero se lleva los bienes asegurados usando la fuerza o la violencia sobre las cosas.
Es una vivienda que se ocupa de forma ocasional o por temporadas y que pasa periodos vacía: la casa de la playa, de la sierra, del pueblo… Descubre nuestro seguro de segunda vivienda.
Una palabra un poco peculiar para decir «accidente» o «incidente». En seguros, un siniestro es un hecho dañino e inesperado que afecta a un bien o a una persona cubiertos por la póliza (siempre que esté activa). Todos los daños causados por un mismo evento forman un solo siniestro.
Es la persona que contrata la póliza y paga la prima. Si contratas un seguro a tu nombre y lo pagas tú, eres el tomador y el titular de la póliza.
También llamado valor real. Es lo que cuesta sustituir un bien por otro de características y utilidad similares, descontando la depreciación.
Son los daños que otra persona causa intencionadamente a tu casa o a tus cosas, sin tu consentimiento.
Es la residencia habitual y permanente del asegurado, sin periodos vacía de más de 30 días seguidos ni de más de 6 meses discontinuos.


